🜂 La maga interior

Durante mucho tiempo pensé que la magia era algo que venía de afuera.

Un conocimiento especial.
Una señal.
Una experiencia extraordinaria.

Pero con el tiempo he empezado a sospechar que la magia es algo mucho más simple.

La magia ocurre cuando aprendemos a escucharnos.

La maga interior no es un personaje.
No es alguien que tenemos que convertirnos.

Es una parte de nosotras que siempre ha estado ahí.

La parte que observa.
La parte que percibe.
La parte que sabe cuando algo se siente alineado y cuando no.

No siempre habla fuerte.

A veces aparece como una intuición.
Como una sensación en el cuerpo.
Como una pequeña verdad que insiste en quedarse.

La maga interior no tiene todas las respuestas.

De hecho, muchas veces tiene más preguntas que certezas.

Pero ha aprendido a confiar en lo que percibe.

Ha aprendido a hacer pausas.
A escuchar.
A mirar más allá de la prisa.

Y quizás esa es una forma de magia que rara vez se menciona.

No la magia de controlar la vida.

Sino la magia de habitarla con presencia.

La magia de reconocer lo que sentimos.

La magia de escucharnos cuando el mundo nos pide ruido.

La magia de recordar quiénes somos debajo de todas las voces.

Tal vez la maga interior no aparece cuando aprendemos algo nuevo.

Tal vez aparece cuando dejamos de ignorar lo que ya sabemos.

Y cuando eso sucede, aparece nuestra maga interior.

No porque ya sepamos todo sobre nosotras mismas o nuestra divinidad.

Sino porque empezamos a confiar en lo que percibimos.

Y poco a poco, aprendemos a vivir nuestra cotidianidad de una manera más alquímica.

La vida no cambia de un día para otro.

Pero nuestra forma de habitarla sí.

Y a veces, ahí comienza la magia.


Posted in

Deja un comentario